Chile y los mundiales de fútbol
El otro día en casa de un amigo estábamos jugando winin eleven, o sea un jueguito para computador de fútbol. Y yo esperaba mi turno para jugar y me puse a pensar en chile y los mundiales, en el único que he vivido como la gente, o sea Francia 98.
Es formidable como todo un país se mueve en torno a eso, como todos cuando cantan el himno nacional se esperanzan y su orgullo de ser chilenos se enaltece. Como familias completas en sus casas ven los partidos, incluyendo a las mujeres, que durante todo el año la mayoría sólo nos agobia con palabrerías en contra del fútbol.
Todos expectantes en cada jugada, inteligenciadose en los trabajos, colegios, universidades, hospitales y cárceles para no perderse el partido. Comentando al día siguiente donde lo vieron, con quién, que hicieron cuando hicimos un gol, o cuando nos metieron uno.
Saliendo en masa, gritando eufóricos hacia plaza Italia o algún lugar céntrico, para derramar la adrenalina contenida por 90 minutos. Mundiales que marcan generaciones, ya que bueno, no vamos muy seguido, entonces, cuando se va, son una generación que habla de Francia 98, hasta que chile logra a ir de nuevo, para este mundial, Alemania 2006, no lo hicimos, esperemos que para el 2010, lo logremos.
Serian 12 años en los que una nueva generación entraría en curso, niños de 12 años con la inocencia fanatista por su país, verían los partidos y años después en un encuentro con amigos tomándose una chelas, saldrá el tema, “te acuerdas del mundial del 2010, cuando fue chile”...

